jueves, 7 de junio de 2012

"Corpus" en Granada: Uno de esos tres jueves del año que relucen más que el sol


Hoy es un día grande en Granada. Según reza el dicho popular "tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión", y hoy es uno de ellos. Hoy es CORPUS CHRISTI. Ciertamente lejos quedan ya esos tres grandes jueves que pregonaban los tres grandes momentos de nuestra fe. El devenir de los acontecimientos y el tiempo ha hecho que en muchos lugares de España sólo se conserve uno o incluso ninguno de esos tres días, pero en Granada, además del Jueves Santo que sigue siendo festivo, sí tenemos la suerte, inmensa, junto a Sevilla y Toledo, de gozar de este otro Jueves magno, uno de los días más importantes en la ciudad si no el más importante de ellos. 

Desde 1989, por acuerdo del Gobierno de España con la conferencia episcopal, la festividad del Corpus fue trasladada al domingo siguiente, pasando el jueves a ser día laborable. Sin embargo, aunque la solemnidad litúrgica sea en domingo, diversas ciudades celebran la procesión con el Santísimo en el jueves tradicional, que es declarado fiesta local por sus respectivos ayuntamientos. Este es el caso de Granada, que celebra sus días grandes, sus días de feria, que tienen en el jueves de Corpus el día fundamental y supremo. 

                               Los reyes Católicos, en forma de gigantes, tienen un 
                       lugar destacado  en  el  Corpus en la 'Pública' de las 
                       Fiestas.

Es una de la fiestas más antiguas de España. La crearon los Reyes Católicos tras la conquista de la ciudad en 1492, y es que el crucial acontecimiento militar y político de la Toma de Granada tuvo una repercusión transcendental en la vida cotidiana de los habitantes de Granada y sus alrededores. Los Reyes Católicos se encargaron de legislar sobre cualquier aspecto social, pretendiendo cristianizar cuanto antes a una población que tantos siglos había vivido en una cultura árabe. Y, aunque muy pronto introdujeron ritos y ceremonias cristianas, logró sobrevivir un buen número de tradiciones populares, dándose el caso de que, al final, el resultado de todo fue un sincretismo cultural de los más singulares de Andalucía y España.

                 Cuadro de la rendición de Boabdil ante los Reyes Católicos.
                     Obra de Francisco Pradilla (Palacio del Senado, Madrid)
La salida de la procesión del Santísimo Corpus Christi marca el momento culminante de estos días festivos, manteniéndose aún la tradición de erigir altares a lo largo del recorrido procesional que desde las 10:30 de la mañana de hoy ha recorrido las calles del centro de la ciudad con su larga comitiva. En la actualidad la Custodia es sacada en un trono realizado por el orfebre y escultor granadino Miguel Moreno.
                                         Trono y Custodia de Granada
Estas fiestas que, como ya se ha dicho, fueron creadas institucionalmente por los Reyes Católicos como Fiesta Mayor tras la conquista de la ciudad, copió el modelo de la procesión de Sevilla que, por entonces, era la más suntuosa de España. Desde el principio, el arzobispo Hernando de Talavera (el Santo Alfaquí como era llamado por los moriscos de la ciudad) se encargó de que todos los sectores de la población granadina se sintiesen representados y así consta que salían zambras moriscas en el cortejo. Lo cierto es que la celebración del Corpus arraigó pronto en las costumbres de los habitantes de la ciudad, de modo que en pocas décadas fueron olvidados prácticamente los ritos islámicos que se habían venido celebrando por incontables generaciones de granadinos durante la dominación islámica. 
A pesar de que el Corpus Christi, trataba de ser superado año tras año, alcanzando en la época del Barroco su máxima grandeza y majestuosidad, no llegó a ser nunca una fiesta mundialmente conocida como son las Fallas valencianas, la Feria de Abril sevillana o los Sanfermines pamplonicas, aunque, siempre han tenido un gran seguimiento y una aceptación popular grandiosa en todas las épocas, dejando una profunda huella en ciudades vecinas y en todas las zonas de influencia de Granada, especialmente en los pueblos de la Vega, muchos de los cuales estaban obligados a contribuir a su celebración y al engalamiento de la ciudad, enviando carros de bueyes cargados con juncia, mastranzo, romero, espadaña y otras hierbas que exhalan en el ambiente, un profundo aroma a primavera al paso de la procesión del Santo Sacramento. Aún hoy se conserva la tradición de cubrir de hierba las calles de la ciudad por las que procesiona la Custodia con el Santísimo. 
        Charangas, gigantes y la Tarasca, al fondo, en la 'Pública de las Fiestas'
Ya desde aquellos primeros años desfilaban diversos carros en los que se escenificaban pasos y juegos teatrales, algo muy parecido a los que hoy se conoce como 'Pública de las Fiestas' en el que desfilan los célebres gigantes y cabezudos junto a la popular "Tarasca", así como representaciones históricas de la Granada histórica desde la época de los Reyes Católicos. 
                             Pública de las Fiestas del Corpus de Granada
Pero las fiestas del Corpus van más allá y son muchísimas las actividades lúdicas y culturales que se celebran durante estos días en la ciudad de la Alhambra. En la Plaza de Bibarrambla se exponen las denominadas "carocas", viñetas con quintillas alusivas, en tono satírico, a acontecimientos ocurridos en la ciudad o en la actualidad nacional e internacional durante el año transcurrido. En ese mismo escenario tiene lugar el Corpus infantil, con atracciones para los niños y los tradicionales "chacolines", un teatro de títeres y marionetas que cada tarde de Corpus hace las delicias de la chiquillería. 


La Feria en sí, que comienza el lunes anterior al jueves del Corpus y finaliza el domingo siguiente, se traslada a un recinto a las afueras de la ciudad, con casetas y atracciones de todo tipo. Asimismo hay distintas exposiciones, conciertos y espectáculos teatrales a lo largo de estos días festivos en distintos escenarios de la ciudad, sin olvidar la feria taurina.




Sobre el origen de la fiesta del Corpus Christi, han sido muchos los tratados que han expuesto las distintas teorías que circulan sobre el mismo. Posiblemente la fuente más fiable sea la descripción histórica y ceremonial que de la fiesta hizo el canónigo de la Catedral Fray Francisco Tomás María de Cardera durante la celebración del Corpus granadino de 1765, quien apunta en su Relación, cómo desde el momento mismo en que Jesucristo instituyó el Sacramento del Altar en la Última Cena, la Eucaristía fue venerada por la iglesia Católica. 


No obstante, la fiesta propiamente dicha tuvo su principio en Bélgica, más concretamente en la ciudad de Lieja, en pleno siglo XIII, cuando en el monasterio de Monte Cornilon en el año 1230, una monja llamada Juliana, famosa por sus virtudes y profecías, observó que cuando rezaba, frecuentemente se le aparecía la luna llena ensombrecida por una de sus partes, lo que fue interpretado en el sentido de que la Iglesia Católica, que era simbolizada por la luna, estaba triste y oscurecida por la falta de una fiesta que celebrase el Sagrado Cuerpo de Cristo, la cual habría de instituirse para el aumento de la fe de los hombres. 

Conocido el hecho por distintos teólogos de la época, como Juan de Lausenna, San Martín de Lieja y, el que a la postre sería el más decisivo, Jacobo Pantaleón, que sería el futuro Papa Urbano IV, en 1262 acordándose de las profecías que le fueron relatadas por la madre Juliana, instauró la fiesta con carácter universal mediante la famosa Bula Transiturus de hoc Mundo ad Patrem, reiterándola dos años más tarde, en 1264, mediante un diploma dirigido a Eva de Lieja. Quiso el Papa que para la completa solemnidad de la fiesta se compusiese Oficio propio, encargándose a Santo Tomás, si bien, a pesar de esto y del reconocimiento de Urbano IV, el rito litúrgico fue observado tan sólo desde un principio, por la iglesia de Lieja, por lo que hubo de extenderlo Clemente V mediante la confirmación que de la festividad hizo en el Concilio de Vienne en 1311, y posteriormente en 1316, por el Papa Juan XXII. 

Por lo que respecta a la procesión fue instaurada, según Fray Francisco Tomás María de Cardera, por Urbano IV sobre la base del milagro de Bolsena, celebrándose su ceremonial en acción de gracias por el beneficio de su institución, para pedir perdón por los defectos de todo el año y para corroborar la fe de los fieles. 


La introducción de la fiesta en España tiene lugar en la primera mitad del siglo XIV, siendo en Barcelona, Lérida y Valencia donde ocurrieron las primeras celebraciones, extendiéndose posteriormente a Toledo y Sevilla, ciudades en la que alcanzaría un lucido esplendor. En la Alta Andalucía, hay constancia de que en 1490 era celebrada en Málaga –inmediatamente después de la Conquista
 mientras que habrá que esperar prácticamente al siglo XVI para encontrar su celebración en Jaén y en Granada, ciudad a la que se le impuso como fiesta principal, como se ha señalado. 


La fiesta en Granada dispone de una particular historia llena de vicisitudes y altibajos, que para conocerla, así como sus aspectos principales, es recomendado leer entre otras, las obras de Francisco de Paula Valladar ("Estudio Histórico-Crítico de las Fiestas del Corpus en Granada") y de Miguel Garrido Atienza ("Las Fiestas del Corpus", editada en Granada en 1889, que es sin duda alguna la mejor de las realizadas hasta el momento). En ellas podremos conocer los aspectos más relevantes de la festividad y aquellos elementos destacados de su celebración y ceremonial, como la procesión, la Pública, las carocas, y la Feria entre otros. 

Desde aquí, este humilde cronista, te invita a que algún año te pases por Granada para vivir estos días de fiesta plenos y felices. ¡¡¡Ven a conocer nuestro Corpus!!! No te defraudará.