sábado, 31 de marzo de 2012

Semana Santa del ayer: Sevilla


Recordaremos en estas entradas bajo el título "LA SEMANA SANTA DEL AYER" la Semana Santa de otras épocas, años en blanco y negro, donde los días de la Semana Santa se vivían de forma intensa y con recogimiento. Era otra época. Los cines y teatros se cerraban, la radio sólo emitía música sacra, la gente acudía a los Santos Oficios, se recorrían las catorces estaciones del Vía Crucis visitando los Monumentos durante la tarde del Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo, se hacía ayuno y abstinencia... Y, por supuesto, había procesiones. Como hoy, pero de otra forma... En este serial que inauguramos te invitamos a que puedas recordarlas. Hoy te ofrezco distintos videos de la Semana Santa sevillana del ayer.


Los ojos de los hermanos Lumière recogieron la Semana Santa de Sevilla en el siglo XIX. En este fragmento, podemos ver el paso de Nuestro Padre Jesús de las Penas de Triana, procesionando en el año 1898. Este tesoro forma parte de la viodeoteca de la Biblioteca Digital Mundial, en París.


En este video podemos contemplar imágenes de la Semana Santa de Sevilla a finales del Siglo XIX y principios del XX , donde podemos ver a las hermandades de LA Macarena , Jesus del Gran Poder y El Cachorro , la marcha es "Azul y plata".


Reportaje del programa "Los Reporteros" de Canal Sur sobre la salida de La Estrella en 1932: "La Valiente". Fue la única Hermandad que procesionó en Andalucía en aquellos convulsos años de la República y por ello se ganó el apelativo de 'la valiente'.


A través del NODO nos adentramos en la Semana Santa sevillana de mediados del siglo XX, en plena dictadura franquista.



Para terminar la primera entrada de este serial, puedes contemplar en el video anterior distintas imágenes de la Hermandad de la Carretería en la Sevilla de los primeros años de la década de los ochenta del pasado siglo XX. Espero que hayas disfrutado con cada uno de los videos expuestos.

Semana Santa de Andalucía: Úbeda (Jaén) y Morón de La Frontera (Sevilla)


Dedicamos esta entrada a la Semana Santa de dos localidades andaluzas de gran tradición cofrade. De un lado la de Úbeda, uno de los principales núcleos urbanos de Jaén, ciudad llena de historia y arte y que junto a la cercana Baeza fue nombrada en el año 2003 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico. También viajaremos hasta la provincia de Sevilla, en concreto hasta Morón de la FronteraSu cercanía a Sevilla le permite disponer de una buena alternativa para evitar una congestionada celebración de estos días. Además la Semana Santa de Morón de la Frontera está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, con lo que se pueden presenciar unas celebraciones de calidad y tradición.


Con unos perfiles de personalidad propios y diferenciadores, la Semana Santa adquiere en Úbeda una grandiosidad y emotividad extraordinarias. Los desfiles procesionales de las dieciocho cofradías que procesionan, algunas de las cuales se remontan a los siglos XVI y XVII, revisten una incomparable solemnidad y brillantez. Se trata de una fiesta total de los sentidos. De tal modo que todo el cuerpo participa también de las mil sensaciones de la Semana Santa, que tiene además como telón de fondo a la Úbeda medieval y renacentista, convirtiendo a la ciudad en el bello escenario de una hermosa representación artística. La Semana Santa de Úbeda fue declarada de “Interés Turístico Nacional” en 1980. En el siguiente video puedes disfrutar del resumen de la Semana Santa de Úbeda del año pasado.


Las celebraciones de la Semana Santa de Morón de la Frontera son en esencia, similares a las de las principales ciudades españolas. Sin embargo el fervor y la preparación de parte de cada hermandad en las cofradías sueltan un detalle distinto que lo identifica del resto de las ciudades. Morón de la Frontera cuenta con nueve hermandades que se encargan de realizar las tradicionales procesiones durante toda la Semana Santa desde el Domingo de Ramos hasta la noche del Sábado Santo, contando con una de las hermandades más antiguas de Andalucía, la hermandad del Santo Entierro que data de mediados del siglo XVI. A continuación te ofrecemos algunos videos de las cofradías más típicas de Morón. 


Dedico esta entrada a mi amigo Martínez, ubetense al que la vida
llevó hasta Cataluña, pero que lleva a su tierra en el corazón; como
en el corazón reside también Úbeda para mi hermano Javi, por los 
meses pasados allí. Ahora vive y trabaja en Morón, sustituyendo a
mi hermano Paco como responsable de la pastoral salesiana de la
ciudad. Para ellos tres, Martínez, Javi y Paco, va esta entrada.
Con todo mi cariño.- 

Semana Santa en España: PONFERRADA en Semana Santa


Declarada de interés turístico internacional la Semana Santa ponferradina es prueba evidente de tradición y fervor religioso. 

Las primeras noticias documentales de la celebración de la Semana Santa en las calles de Ponferrada se remontan a 1400, existiendo constancia de la creación de la cofradía de los Palmeros, hoy desaparecida, y de la de Vera Cruz que se unió con la Orden Tercera en la Ermita de San Antonio del Campo. Hacia 1650 nacería, en la Capilla del Carmen, la Hermandad de Jesús Nazareno y durante el siglo XVIII nace la Venerable Orden Tercera de San Francisco. Más tarde, al amparo de la Parroquia de San Pedro, tendría lugar el nacimiento de la Cofradía de Jesús del Silencio (1944) ligada a una procesión multitudinaria y silenciosa que discurre el Miércoles Santo y la Cofradía de Santiago (1990) de la parroquia de Flores del Sil.


Toda la evolución durante siglos ha legado a Ponferrada un importante patrimonio artístico y cultural que puede visitarse en parte en el Museo de las Cofradías que pretende mostrar la Pasión vivida y revivida durante los últimos cinco siglos por los ponferradinos. 


La Semana Santa de Ponferrada presenta varias novedades en este 2012, y a pesar de la crisis se ha trabajado para que esta edición no haya perdido un ápice de calidad respecto a la de otros años. Como novedades destacan el concierto benéfico en el Teatro Bergidum que tuvo lugar el 24 de marzo, a cargo de la Banda de música Ciudad de Ponferrada, cuya recaudación fue íntegra para el comedor social y Hogar del transeúnte.

Se estrena una procesión exclusivamente infantil el Sábado de Pasión, previo al Domingo de Ramos, organizada por la Hermandad de Jesús Nazareno que desde la Iglesia San Andrés, recorrerá la Calle Gil y Carrasco y Plaza de La Encina. Los niños acudirán vestidos con sus túnicas o de calle, y se les facilitará una palma. Para este acto se estrenan dos pasos en miniatura, una reproducción exacta de Nuestra Señora de la Soledad, obra de un taller murciano, y un regalo de una borriquilla del escultor Antonio Mesquida. 




La representación mecánica de la pasión, obra del artesano Macario, se completa este año con una nueva representación de pasos en miniatura del granadino Paco Mayorgas afincando en Orense. Estará en el Museo de las cofradías durante toda la Semana Santa.

Entre los estrenos para 2012 destacan los tronos nuevos para los pasos del Ecce Homo y del Calvario. Se ha adaptado el antiguo trono del Ecce Homo para que el paso de la Verónica esté dotado de un mayor realce. Se han adquirido 11 timbales nuevos de madera con piel de vacuno destinados a la llamada de clarines y timbales de la mañana del Viernes Santo. Los porteadores del paso del Cristo yacente de la Sagrada urna estrenarán un escudo identificativo aprobado por el cabildo.




Son varios los motivos y la riqueza tradicional que pueden llegar a sorprender al visitante, como por ejemplo un cofrade enlutado que, acompañado de chiquillos, anuncia con una campanilla por las calles la celebración de una procesión. Ese personaje recibe el curioso nombre de "Lambrión chupacandiles".

Al amanecer el Viernes Santo, grupos de cofrades de la Hermandad de Jesús Nazareno, llamados corredores, con la típica túnica negra recorren la ciudad con clarines y timbales convocando a los hermanos para la procesión ponferradina más tradicional: la procesión del Encuentro.





Además de las celebraciones de carácter religioso, es costumbre de la zona la degustación de la típica “limonada”, que con esmero preparan cafeterías y bodegas. La limonada resulta ser una bebida alcohólica, tradicional en estas fechas. Se mezcla unos litros de vino con agua, azúcar, naranjas, limones y canela y se deja esto una semanita a fermentar. El resultado es un dulce licor con un porcentaje de alcohol inseguro, una especie de 'sangría'. 


Aún hoy, en pleno siglo XXI, ha sobrevivido como tradición en el Bierzo y prácticamente toda la provincia de León el nombre de 'Matar judíos' a la consumición de la limonada a la que antes nos referimos. Durante las celebraciones de Pascua en la Edad Media, el Viernes Santo, miles de cristianos de León bajaban a la judería, junto al barrio Húmedo, para vengarse de los judíos, que eran considerados los últimos  responsables de la muerte de Cristo. Las autoridades, alarmadas, para evitar esos asesinatos decidieron permitir una suave bebida alcohólica en las tabernas del camino, con la que se emborrachaban y desistían finalmente de sus intenciones. Así nació la limonada. 


Algunos creen que los ataques a los judíos eran debidos, irónicamente, a los alcoholizados por la limonada y otros que la limonada evocaba a una de las siete palabras que pronunció Jesucristo en su pasión, "Tengo sed" (Jn 19, 28). "Limonada que trasiego, judío que pulverizo" es un posible origen de la expresión que por transmisión oral llegó hasta nuestros días evolucionada como "matar judíos". Lamentablemente esta denominación antisemita de la limonada de origen en la Edad Media continua existiendo en pleno siglo XXI. Todavía si una persona quiere pedir una limonada en el Bierzo y resto de León durante la Semana Santa puede pedir "matar judíos".




PROCESIONES 2012:
-Viernes de Dolores: Procesión de la Virgen de los Dolores
-Domingo de Ramos: popular “Procesión de los Ramos” por la Puebla. Iglesia de San Pedro.
-Lunes Santo: partiendo de la Basílica de la Encina y acompañando al Cristo de la Esperanza, Vía crucis por el medieval barrio de S. Andrés.
-Martes Santo: Procesión de la Cofradía de Santiago. Flores del Sil.
-Miércoles Santo: “Procesión del Silencio” en la Puebla.
-Jueves Santo: visita a las iglesias. Procesión de la Santa Cena.
-Viernes Santo: de madrugada “Procesión de El Encuentro” entre la Madre Dolorosa y el Nazareno. “Sanjuanín” corre entre las cabezas de la muchedumbre. Por la tarde “Procesión del Santo Entierro”. Casco Antiguo
-Sábado Santo: “Procesión de la Virgen de la Soledad” y el canto de la Salve. Tiene lugar por la noche y en el casco antiguo, frente a la iglesia de San Andrés.
-Domingo de Resurrección: Procesiones de El Santísimo Sacramento y La Patrona del Bierzo al son de las campanas de la Basílica de la Encina.

No podemos terminar este 'pequeño' reportaje sobre la Semana Santa ponferradina sin referirnos a  las interpretaciones de las bandas pertenecientes a la Hermandad del Nazareno, y por supuesto destacar el esfuerzo de la 'banda Nazien', conocida como la de los pequeños. Tanto unos como otros realizan un enorme esfuerzo a lo largo del año con sus ensayos, mereciendo la pena acercarse a escucharlos. Quienes lo han hecho dicen que se pone 'el vello de punta'. 


Dedico esta entrada a mi amiga Maria José, ponferradina 'de pro', 
en homenaje a la Semana Santa de su tierra. Con afecto.-

Semana Santa de Andalucía: Sevilla en Semana Santa


Si una Semana Santa es conocida internacionalmente esa es, sin duda, la de Sevilla. Ni mejor ni peor que otras de Andalucía o del resto de España, sí hay que reconocer que su fama ha traspasado fronteras. En esta entrada te ofrecemos una pequeña muestra de esta semana en Sevilla para que la disfrutes, la admires y la conozcas un poco más. Que la disfrutéis.


La Semana Santa de Sevilla posee una tradición de cánones y directrices que han sido copiadas en muchas partes del mundo y en especial en Andalucía, salvo las ciudades de Málaga y Cádiz donde tienen sus propias costumbres y tradiciones conservadas por siglos hasta la actualidad.

Hablar de la Semana Santa de Sevilla, es mentar a la capital de Andalucía, centro del descubrimiento de América en la península, asentada en el valle del Guadalquivir, por donde subían las naos desde Sanlúcar en el siglo XVII y XVIII, vivió su siglo de oro en estas fechas. Se afincaron en la capital la aristocracia y los grandes de España, se fundaron iglesias y conventos, para lo cual se rodearon de artistas e imagineros como Roldán o Hita del Castillo y pintores como Zurbarán o Murillo. Se levantaron grandes templos con magníficos retablos y se formaron los gremios de plateros y alfareros que formaron las cofradías alrededor de las imágenes que contenían los templos, dando lugar al nacimiento de la Semana Santa Sevillana.

Cincuenta y siete son las cofradías de Sevilla que hoy en día hacen estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral durante la Semana Santa de Sevilla. Unas muy antiguas, algunas de la posguerra y otras más recientes. La denominación de las hermandades de Sevilla suelen ser muy largas y es por esto que los sevillanos, para diferenciar unas de otras, denominan a las cofradías por el nombre del Cristo, de la Virgen, por el nombre de la parroquia de donde residen o por los gremios que la fundaron.




Además de los aspectos religiosos, la Semana Santa en Sevilla supone un fenómeno de carácter sociocultural, turístico y económico de gran importancia en la ciudad, está declarada de interés turístico internacional, constituyendo una de las grandes fiestas de primavera en  la ciudad junto a la Feria de Abril.
La Semana Santa se vive durante todo el año en Sevilla y las hermandades trabajan día a día en tres pilares fundamentales: formación, culto y caridad. Son múltiples las obras asistenciales que estas instituciones realizan en la ciudad y su provincia. La estación de penitencia o salida procesional es el principal culto externo de las corporaciones, pero cuentan con numerosos cultos internos a sus titulares a lo largo del año, como novenas, quinarios, triduos y besamanos.
El Consejo General de Hermandades y Cofradías, es el órgano encargado de la regulación del conjunto de procesiones de la Semana Santa, agiliza trámites y acuerdos con las instituciones oficiales y controla los horarios de paso por la Carrera Oficial. Sus miembros son elegidos cada cuatro años por los Hermanos Mayores de las distintas hermandades.

Los desfiles procesionales de la Semana Santa, transforman la ciudad durante ese periodo y son el resultado de la evolución durante siglos de las formas, modos y maneras de las cofradías y hermandades, las cuales cuentan entre sus miembros a personas de todas las clases sociales. En la evolución de estas corporaciones han influido múltiples factores, tanto religiosos como artísticos, sociales e históricos.



La llamada Carrera Oficial, es la zona de la ciudad por la que pasan todas las cofradías de la Semana Santa de Sevilla en el itinerario por su recorrido de penitencia, comenzando por la plaza de la Campana y siguiendo por calle Sierpes, plaza de San Francisco y avenida de la Constitución, para entrar a la Catedral de Sevilla realizando la Estación de Penitencia.
Los sevillanos, acompañan durante el itinerario a las imágenes en sus pasos, vestidos de nazarenos, portando cirios, cruces y otros elementos propios de las hermandades. Los pasos de la Semana Santa de Sevilla, son elaboradas obras de arte donde se portan a las imágenes procesionales.
Los costaleros son los hermanos que llevan los pasos bajo este y tapados por los faldones que bordean el paso. La cuadrilla de costaleros, la forman habitualmente un número de 30 a 40 costaleros, que en diferentes lugares previamente establecidos, se turnan por otros costaleros en los llamados relevos. Los pasos de la Semana Santa de Sevilla por sus itinerarios, son dirigidos por el capataz, que va caminando por fuera, delante del paso y conduciéndolo junto a los contraguías, ayudantes del capataz situados en las esquinas del paso.
Los pasos de las procesiones de Sevilla, suelen llevar alguna banda de música que van interpretando marchas procesionales durante el itinerario, si bien algunas no llevan acompañamiento alguno y otras sólo llevan un trío de viento.




Aunque durante la Edad Media ya existieron cofradías, no es hasta el siglo XVI cuando se consolidan las hermandades de pasión o penitencia como asociaciones que veneran la pasión y muerte de Cristo y le rinden culto con una salida procesional. En sus comienzos, las cofradías sevillanas hacían estación de penitencia a iglesias o conventos cercanos a su templo. En el Sínodo de 1604, el cardenal Niño de Guevara estableció algunas normas que forman el germen de la actual Semana Santa de Sevilla: las cofradías quedaban obligadas a realizar la estación de penitencia a la catedral y las de Triana debían realizarlo a la Iglesia de Santa Ana, debían vestirse túnicas sencillas de lienzo basto y se prohibía a la mujeres disciplinarse.
Durante el siglo XVIII la Semana Santa atravesó una profunda crisis, a causa del decaimiento económico y demográfico de la ciudad de Sevilla, de tal manera que en la primera mitad del siglo XIX, todo indicaba que las cofradías estaban a las puertas de su desaparición definitiva. Hacia 1850 solamente había cofradías en la calle el jueves santo y durante la madrugada y tarde del viernes santo. A finales del siglo XIX, en el periodo de la restauración borbónica, las cofradías resurgen en número y esplendor y se empieza a considerarlas un atractivo turístico para la ciudad y su economía.
A este nuevo auge no es ajena la instalación en Sevilla de la "corte chica" de Luisa Fernanda, hermana de la reina Isabel II, y su esposo, Antonio de Montpensier, en el antiguo colegio de marineros de San Telmo. Ellos favoreciendo la celebración de la Semana Santa, impulsando hermandades como Montserrat o La Lanzada, creándose en esos años la tradición del Santo Entierro Magno, que desde entonces se realiza cada cierto número de años, sin una periodicidad fija.
En el siglo XX, durante el gobierno de la Segunda República se experimentó una fase de enfrentamiento social y político que perjudicó la celebración de la Semana Santa. El año 1932 las Juntas de gobierno de las hermandades tomaron la decisión de no salir en procesión.el entonces alcalde sabedor de la trascendencia de esta medida, trató en sus declaraciones de estimular la normalidad de las procesiones y garantizar su celebración. La hermandad de la Estrella fue la única que, contraviniendo el acuerdo del conjunto de las hermandades, hizo procesión el jueves santo, produciéndose varios altercados de carácter violento durante su recorrido, el incidente más grave fue protagonizado por un militante anarquista que disparó contra el paso de la virgen.
En esta decisión de no salir en procesión, tomada por las hermandades, se combinaron por una parte el temor a los posibles incidentes que pudieran producirse y por otra la utilización de la suspensión como herramienta política contra las disposiciones del gobierno republicano. Durante el año 1933 se repitió la decisión y ya en 1934, tras el triunfo de la derecha, catorce cofradías volvieron a salir de sus templos durante las fiestas.
Debido al aumento de cofradías, que ya pasaban de las cincuenta y siete, se decidió en un momento determinado que las nuevas no realizarían carrera oficial, saliendo el Viernes de Dolores, en recuerdo a los Dolores de la Virgen María y el Sábado de Pasíón (previos al Domingo de Ramos), sin embargo en 2007, se autorizó la salida de la Hermandad del Carmen Doloroso el Miércoles Santo, en 2008 se autorizó también el Lunes Santo la Hermandad de San Pablo y en 2010 la Hermandad del Sol, del barrio del Plantinar, en la tarde del Sábado Santo.


Tras el Concilio de Trento se promueve el culto a la imagen sagrada. Algunas de las que procesionan en Sevilla son obras de los más destacados escultores del barroco español:
  • Martínez Montañés: el Señor de Pasión (1619).
  • Juan de Mesa: el Señor del Gran Poder (1620), el Cristo de la Buena Muerte (1620) (Hermandad de Los estudiantes), el Cristo del Amor (1618) y el Cristo de la Conversión del Buen Ladrón (Hermandad de Montserrat).
  • Andrés de Ocampo: Cristo de la Fundación (1622).
  • Francisco de Ocampo y Felguera:Cristo del Calvario (1611).
  • Ruiz Gijón: El Cristo de la Expiración (El Cachorro)
  • La Roldana: Virgen de la Estrella
  • Pedro Roldán: Cristo del descendimiento (1650-1660) (La Quinta Angustia), el Nazareno de la O (1685) y el Cristo de la Misericordia de la Hermandad de Santa Cruz.




El cortejo del Santo Entierro Magno está formado por una representación de distintas hermandades que forman cronológicamente la Pasión de Cristo en la tarde del Sábado Santo, además de los pasos que forman la hermandad propia del "Santo Entierro", abriendo el cortejo por norma el paso alegórico del triunfo de la vida sobre la muerte o popularmente llamado "La Canina", después comienzan a discurrir por la carrera oficial en absoluto silencio los pasos uno detrás de otro por orden cronológico, hasta que el paso del Cristo yacente o "La urna" llega a La Campana seguido por el paso del Duelo a María. Las hermandades de Los Servitas y La Trinidad, que procesionan antes que la del Santo Entierro, hacen su estación de penitencia como todos lo años sin ninguna alteración. En los últimos tiempos se ha podido contemplar esta procesión en nueve ocasiones, la última de ellas salió en 2004 con un total de catorce pasos. Generalmente es celebrado por algún motivo especial. El primero del que se tiene constancia es del siglo XIX (el 29 de marzo de 1850).


Entrada dedicada a mi amigo Jose Manuel, (Marcatoons)
y a mi hermano Paco (pacojal), que vivirá este año
la Semana Santa sevillana. Con cariño.- 

Semana Santa de Cine: Jesús de Nazareth


Continuamos con nuestra apuesta por el cine bíblico y hoy os traigo una muy buena película sobre la vida de Cristo, larga como ella sola (tiene un metraje de más de seis horas) y es una de las que mejor reproduce los textos evangélicos en el cine, aunque con ciertas licencias como, por ejemplo, el personaje de Zerah, miembro del Sanedrín y principal acusador de Jesús, que no aparece en los evangelios. Con todos vosotros, JESÚS DE NAZARETH de Franco Zeffirelli (1977). 


Dado que no encuentro el video completo de la película os dejo el enlace para que la podáis ver entera a través de 'youtube'. 



La miniserie fue dirigida por Franco Zeffirelli, y producida por Lew Grade a través de su compañía CCI entretaiment. Zeffirelli co-escribió el guion con Anthony Burgess y Suso Cecchi d'Amico. Se rodó íntegramente en Túnez y Marruecos con un extraordinario reparto de estrellas del cine, tanto europeas como americanas. La versión sin cortes sólo está disponible en DVD y no en VHS. La duración total de la producción es de 6 horas y 21 minutos.
Jesús de Nazaret se estrenó el 27 de marzo de 1977 en la televisión británica por la cadena ITV. Su estreno estadounidense fue como un especial de Semana Santa de la NBC, el 3 de abril de 1977. Durante su quinta emisión en la televisión estadounidense durante la Semana Santa de 1987, la guía de TV escribió sobre Jesús de Nazaret que es "la mejor miniserie de todos los tiempos" y "televisión sin precedentes".





En el video anterior puedes ver algunos de los grandes actores que intervinieron en esta gran producción televisiva. Si quieres ver la película íntegramente, recuerda el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=FDtUAzJyh00&feature=related

Semana Santa en España: OVIEDO en Semana Santa


En Oviedo, la Semana Santa, una tradición que se había perdido en los años sesenta del pasado siglo XX, se fue consolidando de nuevo a partir de mediados de los años noventa como una cita ineludible en la ciudad. La revitalización que año tras año experimenta se debe a un grupo de incondicionales devotos comprometidos con la recuperación de unas celebraciones y procesiones que cuentan con el fervor popular. El fruto de ese trabajo puede verse por estas fechas en las calles de Oviedo, donde desfilan hermandades y cofradías.

Actualmente, la reconstrucción de lo que fue la Semana Santa de Oviedo, de la que se sabe documentalmente que hubo numerosas procesiones en los siglos XVI y XVII, es labor de constatar ausencias más que presencias, pues, tanto en lo que se refiere a imágenes como a tradiciones en los cultos, mucho es lo perdido. Efectivamente, el tiempo no pasa en vano, ni siquiera por manifestaciones tan imperecederas como las de las devociones religiosas, pero, junto con el viento del olvido, hubo acontecimientos históricos que justifican, al menos en parte, tanta pérdida. Al fuego de 1521, que hurtó mucho de lo que sería el Oviedo medieval, habrá que añadir los daños de la invasión francesa, empeñada en hacer rapiña en el rico patrimonio artístico de la ciudad, pero, en rigor, especial miseria trajo para este patrimonio la Desamortización de Mendizábal, entre 1835 y 1837, que no hizo más que cambiar las cosas de mano, dejando en abandono y consecuente pérdida lo que había estado bien guardado durante siglos. Los sucesos sangrientos de 1934 y 1936 hicieron desaparecer innumerables piezas de valor y, en un tiempo reciente, daño especial hizo el desamor y la desinformación que permitieron relegar a sacristías y desvanes figuras de valor y devoción, para colocar en su lugar imágenes desprovistas de personalidad artística, huérfanas de la pátina que las oraciones y la mirada de los fieles añaden a los santos.
De entre lo perdido, sólo podemos espigar algunas de las costumbres ligadas a la Semana Santa. De las Sinodales del Obispo Pisador, de 1784, deducimos algunas de ellas, cuando prohíbe «la impropia y perjudicial costumbre que hay en algunas parroquias de esta Diócesis, de la función o repartición del "bollo" que llaman y que se hace en la iglesia en el Viernes Santo de cada año al tiempo de la adoración de la Cruz, con la turbulencia, algazaras y voces que se dexan reconocer, incorrespondientes a tan sagrado lugar y Santo día...». En el mismo documento, más adelante, añade, sobre la costumbre, extendida también en otras fechas, de llevar animales, como novillos, al templo: «Prohibimos que en festividad ni tiempo alguno se introduzcan semejantes animales en la iglesia y —añade— que el Jueves Santo se pongan guardias enmascarados en los Monumentos». Habla Pisador de las procesiones, en las que parece que iban «hombres y mujeres enmascarados, disfrazados o encapuchados, pertenecientes a Cofradías y Hermandades», y así desde antes del siglo XVIII. Esto debe tener que ver con la clásica tradición española de los penitentes o disciplinantes. Constantino Cabal, cronista de Asturias que fue, menciona que en tiempos ya remotos y en la noche de Jueves Santo se celebraban en Oviedo procesiones de disciplinantes. A la vez, comenta la leyenda de que en día de Viernes Santo en Oviedo no molían los molinos, tan abundantes, porque si molieran, de la tolva, en vez de harina, saldría sangre...




Oviedo fue sede de muy importantes imagineros, que a lo largo especialmente de los siglos XVII y XVIII, siguiendo el gusto de la escuela castellana, generalmente, dotaron los altares de imágenes de gran calidad y belleza al tiempo que compusieron pasos de Semana Santa grandes y espectaculares, de los que la tradición ovetense recuerda uno que estuvo en el viejo San Juan conocido como «La panera», por su forma y tamaño, del que hablan tanto Canella como Amandi, dando ya por perdida esa procesión hacia mediados del XIX. Jovellanos, en sus «Cartas a Ponz», habla con admiración de Luis Fernández de la Vega, que vivió y trabajó en la Puerta Nueva. Ramallo atribuye sin titubeos a su arte la Virgen de la Soledad «de vestir» de San Isidoro, lo mismo que el Cristo yacente que la acompaña, influido por Gregorio Fernández. Vega hizo también, al menos en parte, el monumento de madera que se instalaba en la catedral en las fechas de Semana Santa para la adoración del Santísimo, actualmente perdido, del que todavía en tiempos no muy remotos se conservaban dos cabezas de ángel que se ponían con velas en algunas ocasiones. Ramallo documenta 23 obras de De la Vega, de las que han desaparecido, en todo o en parte, 14.
Antonio de Borja, otro imaginero que trabajó en Oviedo, hizo pasos para la Semana Santa ovetense, y es posible que el mencionado como «la Panera», que representaba la prisión de Jesús, fuese obra suya, especializado en composiciones abigarradas, con muchas figuras y afán escenográfico. Otras obras suyas se distribuyen hoy por diferentes altares de Asturias, como muestra de esa dispersión que se produjo, reiteradamente, a lo largo del tiempo.




No cabe ahora siquiera somero repaso por las imágenes que, de esos tiempos barrocos tan identificados con la Semana Santa en lo artístico, quedan en Oviedo. Si los cronistas del siglo XIX ya lamentaban la pérdida de mucha tradición en la semana de Pasión, enmarcada entre el domingo de Ramos y el de Pascua, entre el romero y el laurel y la bolla de escanda, con torrezno y huevos duros, que se ve ahora como monumento etnográfico, las llamadas bollas de la Pola, a medida que avanzó el siglo XX se fueron perdiendo muchas tradiciones, en éste y en otros campos, y la Semana Santa llegó a la posguerra empobrecida y en parte recuperada como reafirmación del nuevo espíritu nacional, lo que no favorecía fiestas tan solemnes y dotadas de fervor popular distinto del político. 

Así, con procesiones mantenidas e incluso novedosas, muy abundantes en los años cincuenta, las cofradías y hermandades fueron languideciendo y, en tiempos del desarrollismo, la gente inventó la semana inglesa y le cogió gusto a Santa María la más lejos, es decir, a coger el 600 y marchar en busca de paraísos nuevos, distintos del cirio pascual y los paños morados. Más recientemente, incluso la Semana Santa se anuncia desde Navidad como tiempo bueno para conocer mundos lejanos, paraísos perdidos en los que, por cierto, también está Dios. Pero no temamos porque la Semana Santa vuelve, con más fuerza si cabe, y actualmente en Oviedo se cumplen ya los casi veinte años desde que un grupo de entusiastas –estas cosas necesitan siempre del entusiasmo de unos pocos, para empezar, con nombres y apellidos–, decidieron aplicar a esa Semana Santa las palabras que Cristo le dijo a Lázaro y así se levantó y anduvo la Cofradía más antigua, la del Nazareno, con sede en Santo Domingo, que recuperó el pulso en 1995, a la que siguió en 1996 la Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad, con sede en San Isidoro, que volvió a salir los días 5 y 6 de abril de 1996, Viernes y Sábado Santos, y la Cofradía de la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo, con sede en San Juan, con imagen revestida de Antonio de Borja, que salió por primera vez del 27 de marzo de 1997, a la que ahora acompaña Nuestra Señora de la Merced, desde 1998, obra de José Luis Iglesias Luelmo. Se recuperó también otra procesión clásica, la del Santo Entierro, de San Isidoro, y la de la Soledad, ambas con tradición y devoción en la ciudad. Desde el año 2001 sale también, desde la Corte, la Cofradía del Silencio y Santa Cruz, que ya había salido en los años cuarenta del siglo XX. Ahora estas celebraciones y procesiones cuentan con el fervor popular que se pone en evidencia en las calles y en las emociones sinceras de los fieles.





Ha cambiado la liturgia y ya quedan lejos los recuerdos de la infancia de nuestros padres, de cuando no se podía ni cantar, ni por supuesto ir al cine ni pasear por sitios distintos de los Monumentos, altares eucarísticos en los que cada iglesia y cada oratorio sacaba lo mejor de la plata y las flores más frescas de la naciente primavera. Había que visitar siete, al menos, rezando en cada estación, pero aquello se convertía en una carrera que nos llevaba por cada una de nuestras ciudades, todavía incapaces de admirar tantas bellezas más allá de las luces y la devoción ingenua y fuerte de la inocencia.
Pero no pensemos que el silencio, el ayuno y la abstinencia, preceptivos del tiempo de Cuaresma, unidos a la sensación de luto que cubría las imágenes de morado y cambiaba las alegres campanillas de plata por carracas, acababa con el tradicional buen talante de los ovetenses, sometidos a privarse de carne. Con los toneles de sidra recién abiertos en las espichas tradicionales de San José, con los prados ya cuajados de mayinas, no se faltaba ni se falta a la devoción por tomar unos culinos de sidra, acompañada para esas ocasiones con huevos duros y fritos de bacalao, protagonista éste de la dieta del tiempo. Y también como consuelo sobre los manteles, la Semana Santa tiene múltiples dulces propios, torrijas, frixuelos y otras golosinas de sartén que se mantienen a lo largo de los años, buenas para entonar el estómago tras el «aire cuaresmeru» que suele soplar en las tardes de procesión.






Durante la celebración de la  Semana Santa son varias las procesiones que salen a recorrer el casco histórico de la ciudad de  Oviedo. En concreto son seis las cofradías lque salen en procesión por el casco histórico de Oviedo: el Santo Entierro, la Cofradía Nuestra Señora de los Dolores, el Silencio, la Hermandad Jesús Cautivo, la Cofradía Jesús de Nazareno, y la Hermandad de los Estudiantes.








Programa Procesiones Semana Santa de Oviedo:

  • Domingo de Ramos,  1 Abril:
  1. Bendición de los Ramos y las Palmas, a las 11:30 h. en la Iglesia San Tirso.
  2. Procesión alrededor de la Plaza de la Catedral. Bendición de los Ramos en la plaza de América.
  3. Procesión Santísimo Cristo de la Misericordia. Salen los pasos a las 17:00 h. de la Parroquia de San Francisco Javier, La Tenderina.
  4. Procesión de la Borriquilla a las 12:00 h. por las calles del barrio de San Pedro de los Arcos.
  • Lunes Santo,  2 Abril:
  1. Procesión del Prendimiento. Salen los pasos a las 20:00 h. desde la Parroquia San Francisco Javier, La Tenderina.
  • Martes Santo,  3 Abril:
  1. Procesión del Silencio, a las 20:30 h. salen los pasos desde la Iglesia Santa María La Real.
  • Miércoles Santo,  4 Abril:
  1. Procesión del Nazareno, a las 20:00 h. Salen los pasos desde la Iglesia de Santo Domingo.
  • Jueves Santo,  5 Abril:
  1. Misa de la Cena del Señor con el ritual lavatorio de pies a doce varones, a las 17:00 h.
  2. Procesión de Jesús Cautivo. A las 20:15 salen los pasos  desde la  Iglesia parroquial de San Juan el Real.
  • Viernes Santo,  6 Abril:
  1. La Pasión del Señor, a las 16:00 h. y Bendición del Santo Sudario de la Catedral de San Salvador de Oviedo.
  2. Procesión de la Sentencia.  A las 00:00 h. salen los pasos de rodillas a la madrugada del viernes desde la capilla del edificio de la Universidad de Oviedo. 
  3. Procesión del Santo Entierro, a las 18:00 h. salen los pasos  desde la parroquia de San Isidoro el Real.
  • Sábado Santo,  7 Abril:
  1. Procesión de la Soledad. A las 10:00 h. salen los pasos desde la parroquia de San Isidoro el Real.
  • Domingo de Resurrección, 8 Abril:
  1. Misa Solemne de Pascua, a las 12:00 h. En la Cetedral de Oviedo.
  2. Procesión de Jesús Resucitado, a las 12:00 h. Los pasos  salen desde el claustro de la Catedral de San Salvador de Oviedo.






De todas las procesiones de la Semana Santa ovetense, destaca especialmente la que tiene lugar al anochecer el Jueves Santo. Los pasos de Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Merced salen de la Iglesia de San Juan el Real y son llevados por las calles de la ciudad hasta llegar a la Plaza Porlier, donde tiene lugar el relato evangélico del prendimiento y proceso de Cristo, así como el rito del indulto.



Cada cofradía tiene sus propios hábitos y colores, y se encarga de organizar determinadas procesiones, con su correspondiente esfuerzo y sacrificio. A su vez, la Junta coordina las actividades comunes, más allá del trabajo particular de cada cofradía: el cartel, los folletos, el pregón, el Concurso de Fotografía de Semana Santa,.. 

La devoción en el norte peninsular es grande, pero se manifiesta de forma contenida, comparándose el ambiente de la Semana Santa asturiana con el de las ciudades castellanas: una celebración sobria y austera, muy diferenciada del fervor pasional de Andalucía. 



Dedico esta entrada con todo mi cariño a mi 
querida amiga Vero,  nuestra 'Pitufina', para que
todos los amigos del blog descubran la Semana 
Santa de su tierra. Va por ti, amiga...