viernes, 16 de marzo de 2012

2011 - Estación de penitencia de la Cofradía del Resucitado de Regina (Granada)


La Semana Santa de Granada es de las pocas (si no la única) que da una importancia fundamental a la Resurrección del Señor y, en este sentido, hasta tres procesiones 'oficiales' (también hay o ha habido intentos de creación de cofradías en torno a la resurrección en barrios como La Chana) se congregan en el primer día de Pascua en la ciudad de Granada, la sección juvenil de "La Cañilla" que saca al Niño Jesús victorioso ("Los Facundillos"), el Resucitado del Zaidín (que cierra la Semana Santa nazarita) y éste, conocido popularmente como el Resucitado de Regina, ya que tiene su sede en la parroquia de Regina Mundi. 


En plena apoteosis representa Antonio Barbero a Cristo resucitado (1987), en una imagen vigorosa y dinámica que parece captar el impulso ascendente desde el sepulcro hacia los brazos del Padre en tono solemne y triunfal. La virgen de la Alegría, de talla completa, resume la vigorosa plástica anterior, debiéndose igualmente a Barbero (1992). Reinterpreta modelos de la antigüedad clásica y de la escuela granadina de escultura en una representación gozosa que culmina la participación de María en los misterios de la Pasión Muerte y Resurrección de Cristo.


Esta Cofradía que, en sus orígenes salía por la tarde y contaba con dos pasos (el del Cristo Resucitado y el de la Virgen de la Alegría), ha pasado a procesionar desde hace un par de años en la mañana del Primer Domingo de Pascua y los dos pasos se han reunificado en uno único de misterio, que puedes contemplar gracias a los videos de esta entrada. 

2011 - Estación de penitencia de 'Los Facundillos' (Granada)



Perteneciente a la Hermandad de “La Cañilla” (que procesiona el Martes Santo Granadino y el Viernes Santo el paso de Nuestra Sra. de la Soledad vuelve a procesionar hasta el campo del Príncipe), fue en el año 1982 cuando esta hermandad tuvo a bien el crear el grupo joven en el interior del seno de la misma. Sería tanto el primer grupo de tales características que nacía en el seno de las hermandades granadinas. Colectivo, que por muy complicados, que lo eran, esos años para la tradición cofrade, se cargó de voluntad, iniciativas, ilusión y sobretodo humildad para comenzar una actividad que hoy por hoy es fundamental para la Cofradía.




El gran objetivo y logro del grupo joven fue rescatar para la ciudad la procesión del Niño Dios en su advocación del Dulce Nombre de Jesús, hoy titular de la Hermandad. Los sueños de aquellos jóvenes y aquella junta de gobierno por devolver a la historia de Granada la popular y tradicional procesión de "Los Facundillos", se hacía realidad en la mañana del Domingo de Resurección de 1983, 3 de abril. Los Facundillos, tras más de 30 años sin salir, volvían a pisar las calles del barrio del Realejo, llenándolas de la alegría y algarabía propia de los más pequeños. Pocos podían imaginar que, 25 años después, la procesión con el Niño Jesús de Torcuato Ruiz del Peral estaría totalmente integrada en la nómina de la Semana Santa, llegando incluso, desde hace varios años, a pisar la Catedral de Granada para presidir la Eucaristía de Pascua de Resurreción.




La imagen que se venera bajo la advocación del Dulce Nombre de Jesús, se corresponde iconográficamente con el Niño Jesús triunfante. Efigie de vestir, erguida, bendiciendo con su mano derecha, mientras sustenta la cruz con la izquierda. Eleva la cabeza, dirigiendo su mirada al cielo. Presenta suaves rasgos en el rostro, algo estilizado, y cabellera de leve ensortijado. Es una imagen encuadrada en el siglo XVIII. Su autoría se ha venido atribuyendo a Torcuato Ruiz del Peral, si bien recientes estudios sobre el escultor de Exfiliana (Granada), dictaminan dudosa la filiación de la obra. La imagen fue intervenida por Francisco Marín Cruces en 2008. Porta cruz de carey, con símbolos de la pasión en las incrustaciones y remates de plata, restaurada en 1999.


2011 - Sábado Santo sin Alhambra



En la Iglesia católica el Sábado Santo es un día “a-litúrgico”, es decir, un día en el que no se reúne la comunidad cristiana ni hay celebraciones, sin embargo, no por ello queda fuera de la Semana Santa, sino que tiene su peculiar significado dentro de ella puesto que durante este día la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos y esperando en la oración y el ayuno su Resurrección. Quizás por esto, el Sábado Santo de 2011 en Granada volvió a ser borrascoso lo cual impidió que la cofradía de Santa María de la Alhambra Coronada suspendiera su estación de penitencia. La lluvia caída en las primeras horas de la tarde, y el pronóstico adverso, obligó a adoptar ésta determinación. Nos queda el recuerdo de la Semana Santa de 2010 a la que se refiere el video de la entrada.

 

jueves, 15 de marzo de 2012

2011 - Viernes Santo lluvioso en Granada



La lluvia quiso erigirse protagonista en el Viernes santo de la ciudad de la Alhambra del año 2011. Ya hemos hecho mención en anteriores entradas a la Cofradía de “Los ferroviarios” que fue la única que pudo completar la estación de penitencia hasta su templo arriesgándose a salir pese a la amenaza de lluvia. Aunque el cabildo de oficiales pospuso su decisión un cuarto de hora sobre el horario previsto, la hermandad se puso en la calle casi por inercia, al aparecer unos tibios rayos de sol, lo que aumentó una confianza de la cofradía que no tenía lugar para resguarecerse en caso de lluvia. Y así fue, justo cuando el cortejo atravesaba la Gran Vía, poco después de las 18.45 horas, la lluvia comenzó a arreciar, lo que obligó a aligerar el discurrir por las calles de Granada, aunque posteriormente el aguacero dio una tregua a la altura de la Tribuna Oficial en Ganivet. Minutos después, ya cuando los pasos transitaban por Marqués de Gerona, la lluvia volvió a aparecer con virulencia y aunque la opción más razonable era la de quedarse en el templo metropolitano, el Cabildo de Oficiales optó por reiniciar su regreso, cuando escampó algo liando un esperpéntico plástico a la imagen del Cristo de la Buena Muerte así como a los respiraderos y a la talla del paso.


También la Hermandad de Los Favores, como vimos en una entrada anterior, inició su periplo hacia la Carrera Oficial, aun a riesgo de los pésimos pronósticos meteorológicos. La Cofradía volvió a agolpar un año más a una gran multitud de personas en las inmediaciones de la Iglesia Parroquial de San Cecilio. Cuando el cortejo se puso en la calle no llovía, cierto, pero solo transcurrieron unos minutos desde que el paso de Cristo, aún en la rampa de acceso a su templo, había salido de la capilla anexa a la iglesia cuando la lluvia empezó a caer, lo que obligó a un regreso que nadie quería, pero necesario ante la situación climatológica. Una vez cobijados, la hermandad trató de esperar treinta minutos a que el tiempo mejorase, pero ante la evidencia de la imposibilidad de volver a ponerse en las calles de Granada se decidió suspender la estación de penitencia.



El resto de Hermandades y Cofradías del día actuaron igual y optaron por cancelar sus salidas. Habrá que aguardar hasta la Semana Mayor de 2012 para contemplar a Los Escolapios, el Santo Sepulcro y la Soledad de San Jerónimo. Las tres corporaciones, antes de que llegara el horario previsto de sus respectivas salidas procesionales, decidieron suspender las estaciones de penitencia y desarrollar actos litúrgicos en el interior de sus templos, no sin tristeza y llanto pero el tiempo era el que era y, por ende, resultaba temerario arriesgar imágenes y enseres de un Viernes Santo que quedó roto por el aguacero. Pese a la lluvia, eso sí, la hermandad de Las Chías sí desarrolló su acto de liberación del preso en el interior de la Santa Iglesia Catedral.



Así transcurrió un lluvioso Viernes Santo en Granada, jornada que, sí empezó relativamente bien, después de que el paso de la Soledad de Nuestra Señora sí saliese al mediodía desde Santo Domingo en dirección al Campo del Príncipe donde, como cada Viernes Santo, los granadinos no fallaron a su cita con el cornetín con el que se rompe el silencio a las 3 de la tarde rememorando la muerte de Cristo en la cruz. Cientos de fieles rodearon la figura del Cristo de los Favores para rezarle con los tres deseos que cuenta la leyenda que se le piden a esta venerada figura en Granada. Una vez el paso de la Soledad de Nuestra Señora se arrió junto a la imagen del Cristo de los Favores, el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, dirigió unas palabras a los fieles y asistentes, hasta que poco antes de las 3 de la tarde se hizo el silencio sepulcral en uno de los actos característicos de la Semana Santa de Granada.


Te invitamos a que revivas lo que dio de sí este Viernes Santo en Granada con el resumen de la entrada y el video de "Ser Cofrades" que la encabeza. 

2011 - Estación de penitencia de la Hermandad de Los Favores (Granada)


La lluvia se convirtió en la triste protagonista del Viernes Santo de 2011 en Granada. Sólo la Cofradía de los Ferroviarios realizó su Estación de Penitencia, el resto decidieron cancelarlas. La Hermandad de Los Favores sí puso en la calle a su titular cristífero pero volvió a su sede canónica por el riesgo de lluvia. Es el momento que recoge el video de esta entrada del blog. Esperemos que en 2012 haya más suerte y que esta señera cofradía de la Semana Santa de Granada pueda estar en la calle con todos sus devotos.

2011 - Estación de penitencia de la Cofradía de "Los Ferroviarios" (Granada)


Esta Cofradía granadina fue fundada a instancias de la Hermandad Católica Ferroviaria, integrada por empleados de RENFE y FEVE, esta última concesionaria del popular tranvía de la Sierra. El verde y rojo de sus capillos se funde con el negro de sus túnicas y con las peculiares características que tuvo desde siempre esta Cofradía. 

Las dificultades no han sido pocas para su sostenimiento a través de los años, desde que fue creada en 1953 y así en 1968, por motivos económicos, dejó de hacer Estación de Penitencia. Con el letargo que sufrió la Cofradía entre los años 1963 y 1980 se perdieron hermanos, enseres e ilusiones de ver la Cofradía en la calle. La Hermandad de los ferroviarios se guardaba tan sólo en el recuerdo de los granadinos que añoraban la enorme popularidad de que gozó. Por eso a partir de 1980 comenzó a reorganizarse  volviendo a hacer su salida procesional el Viernes Santo. 


El resurgimiento del espíritu de esta cofradía la han consolidado definitivamente en su sede actual, la Parroquia de San Juan de Letrán, con sus propios enseres procesionales que se han ido realizando en estos últimos veinte años, llegando incluso a recibir en 1992 el premio de la Real Federación de Hermandades y Cofradías por su seriedad y recogimiento durante el desfile procesional. 



Hasta el año 1989 no tuvo un titular 'cristífero' determinado bajo la advocación de la Buena Muerte para procesionar en su estación penitencial, fecha en la que se bendice y estrena la actual imagen del tallista Antonio Díaz Fernández, quien le otorga una características muy peculiares, alejados de las tallas que hasta el momento había procesionado en el Viernes Santo. 

El primer Crucificado con el que se realizó estación de penitencia, poco tiempo después de su fundación, es una notable escultura de Cristo Crucificado que se venera en el Altar Mayor de la iglesia monacal de la Encarnación de Granada. Aquel primer titular llenó de sosiego a los enfermos de San Juan de Dios durante varios años, en el acto que se realizaba ante la fachada del hospital civil del referido Santo, cuando en la tarde del Viernes Santo se volvían los pasos y se realizaba una estación para que sirviera de consuelo a los enfermos hospitalizados. El Crucificado referido, de tamaño cercano a los dos metros, es atribuido al escultor burgalés Diego de Siloé. 

A principio de los ochenta, la comunidad de Jesuitas cedieron la imagen de un Crucificado que se venera allí, junto al templo, en la escalinata de acceso al cuerpo superior del coro. Después de dos años procesionando dicha talla, se sustituyó durante tres, por un Crucifijo de tamaño algo inferior al natural que se venera en la Capilla de la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres en la calle Gran Capitán, tallado por Sánchez Mena. Fue procesionado hasta la Semana Santa de 1985, y un año más tarde fue un Crucificado de la Parroquia de San Agustín el que recibió tal advocación. El mismo preside el altar mayor del templo del barrio de Doctores y está realizado en cartón piedra. La carestía de un titular se puso de manifiesto, por ese motivo y tres años después se sustituyó por el definitivo que recibe culto junto al altar mayor de San Juan de Letrán desde el año 1989. En 1996 se construyó el dosel donde actualmente se encuentra.



La principal joya de la Cofradía, la Dolorosa del Amor y del Trabajo, patrona de los ferroviarios, que se venera en la primera capilla de la parte izquierda del templo parroquial de San Juan de Letrán. Está atribuida al circulo de los Mora y se presume que la talla es del siglo XVIII.



Esta Cofradía es la primera en procesionar por las calles de Granada el Viernes Santo. Alcanza la carrera oficial en las últimas horas de la tarde y sirve de pórtico del día de las Soledades de Granada. Su personalidad se mantiene y se adecúa a los años que corren, manteniendo los característicos farolillos de mano (copia de los utilizados antiguamente por los trabajadores ferroviarios en su quehacer diario) en los nazarenos de las filas. La salida en procesión, ya que las dimensiones de la puerta del templo no lo permiten, se hace desde un patio, anejo a la iglesia, convertido en improvisada capilla que ofrece cierta comodidad para el montaje de los pasos y evita buscar lugares dispersos del templo, como ocurrió en años anteriores. Este patio se dotó de una puerta de salida, inaugurada en la estación de penitencia del año 2000.

martes, 13 de marzo de 2012

2011 - Estación de penitencia de la Hermandad del Silencio (Granada)



Cuando el Jueves Santo se hace Viernes Santo en Granada, las calles de la ciudad de la Alhambra se apagan, se hace el silencio, y sólo se escucha el sonido de un ronco tambor bajando desde el Albaicín a Granada. Se trata de una de las salidas emblemáticas de la Semana Santa grnadina, la de la Hermandad del Silencio, cuya imagen ha recibido a lo largo de los siglos distintas advocaciones y nombres, como por ejemplo Cristo de la Salvación y Cristo de la Expiración. Hoy se conoce como el Cristo de la Misericordia, aunque para toda Granada es "El Silencio".
La Hermandad del Silencio ha procesionado desde sus orígenes la imagen del Crucificado que tallara en el siglo XVII el bastetano  José de Mora  (Baza 1642-Granada 1724) por encargo de los Clérigos Menores de  San Francisco Caracciolo, para la iglesia de San Gregorio Bético. La imagen fue realizada en la propia casa del artista, la albayzinera de los Mascarones, ubicada en la calle Pagés, cerca de la Plaza de Aliatar, y en la que también viviera el canónigo y poeta granadino del siglo de oro, Pedro Soto de Rojas.  En su fachada existe hoy día un azulejo, que colocado por esta Hermandad y Cofradía a modo de recordatorio, informa al transeúnte que en dicho lugar se talló este Cristo, que es ejemplo y paradigma de la perfección escultórica de la escuela barroca granadina, y que no contempla parangón alguno en la escolástica andaluza de su época.  Según  Antonio Gallego y Burín, “este Cristo es obra que debe situarse en la época central de la vida de Mora, en su instante de plenitud (entorno a 1695), posterior a la Soledad de Santa Ana y al Ecce-Homo de la Real Capilla, que parece anunciarlo”.
Por el transcurrir de los años venía siendo grande el deterioro de la imagen muy antes ya de su proceso de restauración, principalmente por estar conformada por múltiples piezas ensambladas que aumentan y disminuyen de volumen según las variaciones de humedad y temperatura ambiente.  En semejante situación resultó ser en extremo dañina y gravosa para el futuro de la talla, la exposición sobre Alonso Cano celebrada en 1967 en el Hospital Real, debido precisamente al enorme contraste entre la humedad y la umbría de la capilla de San José, con las cálidas salas del recinto expositivo, calculándose que bien pudieron agravarse las adherencias de las colas originales que unen a unas piezas con otras, y a que con el transcurso del tiempo se produjera un singular resquebrajamiento de las policromías.  Continúan pasando los años y con ellos el patente deterioro de la imagen, dando lugar a que entrados ya en el año de 1975 el equipo de escultores y restauradores de la Dirección General de Bellas Artes y de la Real Academia de Nuestra Señora de las Angustias, dictaminaran la total inmovilización de la imagen en su capilla de la Iglesia de San José, a fin que no se dañase más con los traslados y desfiles procesionales.  
Estudiada por la Hermandad y Cofradía la posibilidad de su sustitución, vino a celebrarse un contrato con el profesor y escultor granadino Don Antonio Barbero Gor, por el que éste se comprometía a realizar una copia por puntos de la extraordinaria imagen barroca que nos ocupa. Es la imagen que actualmente se procesiona.




Hubo que esperar hasta 1994 para que tanto la imagen original como la gran cruz de taracea comenzasen su proceso de restauración en una acertada intervención dirigida con maestría y profesionalidad por la profesora Bárbara Hasbach Lugo. Hoy recibe los cultos de su Hermandad y Cofradía a excepción de los de la procesión de penitencia, salvo el paréntesis introducido con licencia eclesiástica para su salida extraordinaria con motivo de la celebración de la Passio Granatensis que aconteció en nuestra ciudad en la tarde del Sábado Santo 11 de abril de 2009.

La fundación de esta Cofradía fue iniciada por algunos de los empleados de la Delegación de  Hacienda en Granada, viniendo a conocerse popularmente durante los primeros años de vida como “cofradía de los ladrones”. El párroco D. Ángel Guevara Horcas, como verdadera alma-mater, potenció la fundación de la Hermandad pensando en que no fuera mala cosa que hubiera en su Iglesia una cofradía de Semana Santa, como esa otra del Vía Crucis de la vecina parroquia de  El Salvador. Todo esto llegó a su término el  día 6 de Mayo de 1924 con la fundación de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia (del Silencio).
Los nuevos estatutos fueron definitivamente aprobados también en este año de 1924 por el arzobispo de Granada D. Vicente Casanova y Marzol, y siendo refrendados por el  Papa Pío XI, añadiéndole al título de la Cofradía,  el de “Pontificia”, y posteriormente con el nombramiento de el Príncipe de Asturias como Hermano Mayor Honorario, se le añadiría el de “Real”.
La primera vez que el Santísimo Cristo de la Misericordia procesionó con su cofradía fue en el año de 1925, con la original cruz de taracea, desconociéndose si al año siguiente volvió a procesionar con esa cruz puesto que en 1925 se inició el proyecto de una nueva cruz para su desfile procesional, siendo ésta la que actualmente procesiona con la copia de la imagen que realizara el escultor y profesor granadino Antonio Barbero Gor, hecho al que ya aludimos antes.
Dejando atrás la inicial década de los años veinte para adentrarnos en los turbulentos años treinta, y con el peculiar marco sociopolítico que devino con la II República, en especial para los intereses de la Iglesia, vemos como son varios los años en que por prudencia y ante el clima de anticlericalismo, se decide no procesionar por las calles de Granada, llegando incluso a procederse al traslado de la imagen a la Catedral de la ciudad por el temor existente en que tanto la albayzinera Iglesia de San José como la imagen de José de Mora pudieran ser objeto de los ataques de la turba desatada, o incluso, pasto de las llamas de la ira iconoclasta. 
Finalizada la Guerra Civil, el Coronel Jefe del 4º Regimiento de Artillería Ligera, con plaza en Granada, hizo promesa de que fueran soldados de dicha arma los que cada año llevasen al Cristo de la Misericordia por algunos sucesos que se tachaban de milagro. Hoy día se conserva la presencia de una escuadra de gastadores acompañando el paso del Cristo de la Misericordia, y una estrecha y permanente relación con las Fuerzas Armadas y el Ejército de Tierra a través de diversos oficiales superiores y oficiales generales tanto en el Gobierno Militar como en el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), éste último ubicado en la que fuera sede de la antigua Capitanía General de la IX Región Militar.



Transcurren los años y las décadas y nos situamos en el año 1987, momento en el que se une la Cofradía con la Hermandad Sacramental del Señor San José y de Ánimas, pasando a adaptar su nombre y a cambiar el antiguo escudo por el actual, el cual presenta la novedad de una custodia en el lado derecho y de una granada en el lado izquierdo, así como tiara pontificia en el centro con dos llaves en sotuer.

Hoy, la procesión del Silencio es uno de los momentos cumbres de la Semana Santa de Granada, y te invitamos, querido lector, a través de los videos de esta entrada a que te asomes a admirarla.